El bar-restaurante Olano de Cenicero es uno de esos locales riojanos que como otros tantos (Cantinflas, en Badarán; La Vega, en Haro; el Corona … de Villoslada de Cameros…) han establecido el tratado de lo que hoy se denomina cocina tradicional riojana.
Esa que, lejos de adornos innecesarios o manteles de lino; de vajillas exóticas y cubiertos de marca; de estrellas Michelin o soles Repsol; se vincula al territorio, a su producto y a los sabores de la memoria. Son ya setenta años los que los Olano –el abuelo Jesús, el padre Jesús y ahora, la tercera generación, también abanderada por Jesús– llevan dando de comer a sus paisanos. Al principio en otra ubicación, pero desde hace décadas a pie de lo que era la carretera general, ahora ya reducida a una de las principales calles del municipio riojalteño.


1 /
El Olano es mucho más que un restaurante, es uno de los centros sociales de Cenicero. Aunque el covid interrumpió ese hábito –del que aún no ha llegado a recuperarse del todo– cada tarde son varios de los veteranos del pueblo, los que se reúnen en torno a las mesas de madera del local para jugar un partida de mus, tute, brisca…
Un vermú especial conmemora el aniversario del Olano y homenajea al creador del ‘tirolés’
Jesús Olano, tercera generación de la saga, gobierna el local junto a su mujer María José
En el verano, la terraza exterior constituye uno de sus atractivos añadidos.
El establecimiento, que dispone de un comedor con aforo para 40 comensales, vive ahora en agosto sus mejores días. Entre semana ofrece un menú del día de 14 euros, que se eleva a 24 los fines de semana.
La oferta es bien conocida por cualquier paladar habituado a la gastronomía riojana: bacalao, caparrones, pochas, chuletillas o menestra constituyen las principales bazas de una propuesta que algunos fines de semana incluyen también platos de casquería como las patitas o los callos.
Mari José, la mujer de Jesús, ha sido digna continuadora del camino que marcara la abuela Encarna. María José es una versión modernizada de las viejas guisanderas que han sabido llevar la culinaria más tradicional riojana hasta pleno siglo XXI.
Un vermú por el aniversario
Aunque el vermú parece convertirse hoy en día en tendencia en todas las barras, siempre –y no solo ahora– ha gozado de gran predicamento en Cenicero. La localidad popularizó ‘el tirolés’ y Jesús Olano decidió seguir los pasos de Valentín Pascual (el ‘padre’ del tirolés) y celebrar los 70 años de sus establecimiento con un vermú especial con el nombre del restaurante.
Con la tirada inicial, Jesús pretendía cubrir todo el año, pero el éxito ha sido tal que ahora que acaba de comenzar agosto, ya apenas quedan botellas y se prepara una nueva tirada.
«Tenía ganas de hacer algo en homenaje a Valentín. Ha sido muy costoso por lo normativo, pero debe estar bueno porque apenas queda y los catalanes se lo llevan por botellas», afirma Jesús, quien explica que su vermú («más complejo y seco que el de Valentín») luce una vistosa etiqueta diseñada por el polifacético artista Pako Campo, residente en la localidad, que viste la botella de colores.
Enlace de origen : Un restaurante de 70 años con vermú propio