Una actriz española revela la cara oculta de algunos influencers

En el último año hemos sido testigos de la efervescencia de la figura del influencer convirtiéndose, así, en líderes de masas capaces de influir en la decisión de compra. Videojuegos, moda, viajes, restauración…Prácticamente no ha habido ningún área en la que esta figura no haya ejercido su influencia a través de las redes sociales. Como era de esperar, las marcas han comenzado a integrar a los influencers en sus estrategia de marketing y, según la revista Forbes, esta estrategia es la forma más efectiva de publicitar productos, pero, ¿es todo oro lo que reluce? Desde luego que no, ya que, si buceamos un poco en algunos de los perfiles de Instagram nos daremos cuenta de la cantidad de perfiles falsos que existen, haciendo muy difícil a las marcas separar el grano de la paja.  Aquí es donde entra en escena la actriz Almudena Ripamonti, conocida por hacer algún cameo en series como Cuéntame o La que se avecina, que se ha hecho pasar por una influencer con más de 150.000 seguidores en su cuenta de Instagram, ¿cómo lo ha conseguido? Pues comprándolos y utilizando para ello tan solo 500€. Todo obedece a una estrategia de una agencia de publicidad que pretende arrojar un poco de luz en este mundo tan nuevo y por ende, tan desconocido. El resultado del experimento no se hizo esperar y en tan solo días el correo de Almudena estaba a rebosar de propuestas de marcas, cenas gratis, viajes…En el universo influencer de Almudena todo era falso. Su vestuario se compraba para las sesiones de fotos y se devolvía tras el shooting. El truco: esconder las etiquetas para las fotografías y poner celo en la suela de los zapatos para no rozarlos. Una estilista y un fotógrafo profesional, también contratados por la agencia, fueron los encargados de dar más credibilidad al asunto.

Compra de seguidores en internet . A estas alturas de la película nadie debería rasgarse las vestiduras ante la afirmación de que en internet se esconden las dos caras de la moneda, el bien y el mal, el ying y el yang… como todo en la vida y el mundo de los influencers no iba a ser menos. Actualmente, es posible comprar, no solo seguidores si no también “me gusta” o comentarios, lo que nos sumerge de lleno en el debate sobre la cara real de los influencer. Pero tampoco debemos caer en la dicotomía de blanco o negro y decir que el mundo de los influencers es todo una falacia, ya que, gente como Dulceida o El Rubius demuestran a diario su talento y creatividad erigiéndose como verdaderos influencers.

Desde Influencers Web hacemos un llamamiento a la ética por parte de los usuarios y una mayor atención a las marcas para que sean capaces de detectar los fraudes para así afinar su estrategia de marketing.

Redacción Influencers

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