Entrevista a Adriana Pinto: influencer de motor

Adriana Pinto: “Si se me mete algo entre ceja y ceja soy imparable”

Vive a mil por hora. Exprime cada instante y eso la hace ser única. Podría ser un tópico, pero no. Echar un vistazo a su agenda marea. Antes de concretar la entrevista nos confiesa que le “va a dar un infarto”. No para quieta un segundo. Hoy Madrid, mañana Valencia, pasado Milán… Su cilindrada le permite vivir la vida a tope. Su gasolina son las motos y su estímulo es una carretera llena de curvas a la que el resto de mortales llamamos simplemente vivir. Quedamos en una terraza de moda de la calle Serrano, en Madrid. Ahí está ella, con su chupa de cuero, el casco en la mano y una flamante moto roja de gran cilindrada al lado. No para de hablar por teléfono. Son las 20:00 de la tarde y desprende una energía que contrasta con el ambiente ‘afterwork’ que nos rodea. “Temas de trabajo” nos dice nada más colgar. Ha llevado su pasión por las motos al ámbito profesional, es por eso que su cuenta de Instragram (32K) quizás sea de las más completas en cuanto a tendencia y dos ruedas se refiere.

Así es Adriana Pinto, una joven que huye de las etiquetas porque, sencillamente “odia que se le encasille”. No suele cambiar su bio de Instagram, ya que para ella “todo es un reto”. “Yo sin un reto no avanzo. Si me aburro busco un nuevo reto y no paro hasta que consigo superarlo”. Así es Adriana, una persona que considera que “lo improbable es posible” tal y como reza su página web.

 

¡Buen día de trabajo ayer en BCN y de ver a amigos que tenía abandonaditos desde hacía un año! Increíble puesta en escena en el Ace Cafe Barcelona por parte de @kawasaki_espana de toda su nueva gama 2018 ¡Enhorabuena equipo! Y bueno, sobra decir que me he enamorado de esta belleza con suspensión semi-activa ¡Ahora dirección Cheste! Nos vemos todos por allí Kawasaki Ninja ZX-10R SE @sergio26.bnk —————————————————– Good day of work yesterday in BCN and got time to see friends too! Incredible staging at the Ace Cafe Barcelona by @kawasaki_espana of all its new range 2018 Congratulations team! And well, what can i say I’ve fallen in love with this beauty with semi-active suspension Now straight to Cheste! See you all over there Kawasaki Ninja ZX-10R SE @sergio26.bnk #WRide #WRideCrew #BikerCrew #AdanRacing #BikerChick #BikerGirl #BikerBabe #GirlOnBike #BikeLife #gixxerkidz #bikers_lifestyle #EuropeanBikers #motardz #BikerChicksOfInstagram #MotoLady #RiderChicks #RiderGirls #kickstand_up #SelfieBikers #motofm #MotorSport #girlsareloud #motomadrid #wearethegirlsonbikes #bikecommercial #ironscaferacer #roadly #mototeka

Una publicación compartida de Adriana Pinto Martínez (@adrianapm3) el

Ahora está centrada en las motos y la competición, pero “antes estaba muy metida en el fitness, conseguí estar a nivel físico como nunca pero por una razón o por otra tuve que dejarlo. Simplemente porque tengo condromalacia rotuliana. Nací con la rótula más alta de lo normal, no me lo detectaron a tiempo y al hacer el juego con la articulación se ha ido desgastando el cartílago, por lo cual el médico me desaconsejó seguir haciendo deportes de impacto en la articulación como, por ejemplo, correr. Por aquel entonces me encantaba el running, la Spartan Race, básicamente corría todo el rato. Tuve una temporada tan mala y mis padres me veían tan mal que al fin conseguí convencerles para que me dejaran comprarme mi primera moto después de años dando la lata. Al final me dije: si no puedo correr con mis piernas, correré con una moto. Poco a poco me fui metiendo en el mundo del motor y en el de superación personal”.

Pese a su juventud, se ha iniciado relativamente tarde en las motos, no es fácil luchar contra viento y marea. “Empecé con 25 años. Nunca me habían dejado ni ir a clases ni nada. Como en el deporte de la moto o tienes dinero o tienes dinero, pues no me quedó otra que encontrar trabajo una vez acabada la carrera. A partir de ahí fui sacándome las castañas del fuego hasta conseguir lo que quería. Ese era el primer hándicap. El tener una moto: reto superado. Pero todavía quedan muchos más”.

“Yo soy una persona como cualquier otra. No sería nadie en las redes sociales sin las personas que me siguen”

Compagina la comunicación y el marketing con su pasión: el universo Racing. Eso se ha convertido en la fórmula de su éxito en Instagram. “Sin quererlo me he metido poco a poco. Todo empezó hace dos años en Barcelona con Sara, una chica italiana que vive en Suiza, que me propuso hacer W-Ride, que es un club de motos de chicas. A partir de ahí me fui metiendo más en el mundo de la moto. Es un poco difícil, la cuenta va tirando despacio porque aparte tengo la cuenta del trabajo y la mía personal… tengo muchas cuentas, así que poco a poco (ríe). Pero en cuanto al enfoque personal, la verdad es que al contrario que otra gente que tiene redes sociales y se consideran influencers, yo no me considero influencer para nada. De hecho, mis amigos me llaman personaje público… son idiotas, ¡yo no soy ningún personaje público!”.

Good company, no sharks Nice day at the track #WRide #WRideCrew #ValenciaGP

Una publicación compartida de WRide (@w_ride) el

Para ella tener más o menos seguidores ‘no significa nada’. “Yo soy una persona como cualquier otra. No sería nadie en las redes sociales sin las personas que me siguen. Aprovecho esta entrevista para darles las gracias por seguirme, porque gracias a ellos me hago escuchar. Mi intención es compartir mi pasión y también ayudar/inspirar a otras chicas que les gusten las motos y digan ‘jolín, si esta niña puede, yo también’. Intento cuidar la imagen en todos los sentidos, porque al final estás dando ejemplo. Pero si hago un recto en un circuito, me meto un tortazo o me lesiono como hace poco, no me importa compartirlo. Yo no soy perfecta y no vendo mi imagen de ‘Adriana es una pro montando en moto’ porque no soy una pro. Llevo solo dos años montando, de los cuales uno y medio ha sido con una de 125 cc y ahora me he comprado una Monster 696. Luego tengo la moto de circuito que compré en mayo y apenas la he usado cinco veces. Sí que es verdad que la gente me dice que para la poca experiencia que tengo voy muy bien pero eso no quiere decir que sepa más que nadie. Soy una persona como el resto que le encanta las motos. Mis padres nunca me habían dejado montar en moto y ahora no lo pueden impedir porque no les queda otra. Saben que si se me mete algo entre ceja y ceja soy imparable y lo voy a conseguir”.

Al ser preguntada por su público de Instagram y cómo reacciona a sus diferentes publicaciones, Adriana tiene una opinión muy clara del asunto. “Hay fotos que a mí me encantan y… no sé, no tienen la repercusión que me esperaba. Me da por subir una foto con una chaqueta súper guay y un sombrero genial, por ejemplo, y no recibe tantos likes como otra que subí con una amiga y que llegaron a ver 111.000 personas. ¡Es la foto con más impresiones! Mi Instagram está enfocado a un público y el público que me sigue no quiere ver esa foto. A pesar de que me encante una foto a mí, a ellos no tiene por qué”.

Cuando habla del público que la sigue, Adriana muestra su lado más analítico. “Yo creo que hay varios públicos. Generalmente es un público que me sigue porque le interesa las motos… pero vamos, básicamente el 81% son hombres. De los cuales alguno me seguirán porque les interesa el tema o les impresiona. Y luego, el resto, el 19 % de chicas que me siguen son las pocas amigas mujeres que tengo y chicas que se sienten identificadas conmigo y les gusta lo que hago”.

Tiene Instagram desde hace 5 años pero el boom de su cuenta ha sido en estos dos últimos años. Entre sus secretos podría estar que utiliza criterios profesionales, pero se desmarca de esta teoría a golpe de espontaneidad. “Mmmmmm, antes de ser una profesional del Social Media yo ya tenía mi cuenta. Son cosas que para mí me parecen súper normales, lógicas y simples, supongo que porque estoy metida en el tema y claro hablo con otra gente que no tiene ni idea. Supongo que hay gente que tiene más facilidad para unas cosas que otras. Soy una persona muy extrovertida y eso se plasma en mis redes sociales. Yo me dije: cada Instagram tiene que tener un tema y cada uno elige lo que le gusta. Yo procuro no salirme de ese tema. Al principio empecé a compartir fotos personales, luego lo enfoqué hacia el fitness y luego hacia las motos. Yo no borro las fotos que publico, para mí Instagram, ante todo, son mis memorias y no quiero que sea comercial para nada y al que no le guste, que no lo mire”.

Una de las herramientas de marketing más efectivas a día de hoy para cualquier empresa es ponerse en contacto con Instagramers para que promocionen sus productos. Adriana es objetivo de varias marcas, ella lo asume con total naturalidad. “Me regalan muchas cosas mucha gente pero no lo considero un trabajo. Si el producto me gusta paso de pedir dinero porque tampoco soy ahora autónoma. Por ejemplo, esta chaqueta me la han regalado” nos comenta mientras nos enseña su chupa de Black Arrow.

Si algo queda claro de Adriana Pinto a la hora de ver sus perfiles sociales es que sabe posar ante las cámaras. Prueba de ello es que la firma de prendas tecnológicas para motoristas Dainese ya se ha fijado en ella. “El fin de semana pasado hice un shooting (sesión de fotos) para Dainese 72, que es una marca vintage de Dainese”, es más, ahora está en negociaciones para ser embajadora de marca.

Adriana está en alza y entre sus próximos proyectos personales está el de potenciar su canal de Youtube en breve. “Sí, no sé cuanto es en breve, pero sí, es la idea. Lo voy a sacar. Mucha gente me ha comentado si tengo vídeos o canal de youtube. Después de estudiarlo detenidamente, voy a dar el paso”.

La belleza de esta joven motera salta a la vista, no obstante, tiene los pies en la tierra al respecto. “No quiero caer en el fallo de convertirme en un muñeco. Quiero que se me reconozca en el mundo de la moto no porque se me vea bien al lado de una moto sino porque también se de motos…”

Su ambición no tiene límites y su próximo reto está en el asfalto. Agarraos porque vienen curvas: “Ahora estoy en una escuela de pilotaje, Adan Racing, porque algún día me gustaría competir. El día que me vea competitiva para ir a una carrera y subir a podio, ahí voy. Pero no pienso apuntarme a una carrera sin tener posibilidades de ganar, ni de broma, no pienso hacer el patético. Por encima de mi cadáver”. Si por algo se caracteriza un luchador es por levantarse tantas veces como hagan falta y en este sentido, Adriana tiene el gen combativo intacto: “El fin de semana pasado salí volando y tengo una fisura en un dedo del pie. Iba en una curva con la moto, abrí gas y como es una dos tiempos y es muy bruta, se levantó el tren delantero y salí volando. Un susto que acabó en fisura”. No nos resistimos a preguntarle quién se enteró antes, su familia o su legión de fieles en Instagram… “Mis familia. En este caso, justo habían venido a pasar el fin de semana a Madrid y me vieron que andaba coja. No me dieron tiempo a publicar nada” comenta entre risas.

Dani y Sergio

Una publicación compartida de Adán Racing (@adanracing) el

Adriana se involucra con pasión en todo lo que la rodea, de hecho, nos dio su opinión profesional sobre Influencers Web y, cuando los elogios vienen de una emprendedora como ella, todo resulta más estimulante: “Me parece una idea muy buena. Creo que es una idea completamente diferente a lo que existe ahora, no conozco ninguna web que proporcione información sobre gente infuyente en cada sector de comida, viajes, motor…. dentro de todas las redes sociales, no solo Instagram. Creo que tiene un gran potencial y esperemos que triunfe, que yo lo estaré apoyando”.  Con piropos así no nos queda otra que desear toda la suerte del mundo a este fenómeno sobre ruedas que ya está triunfando en redes sociales.

Un perfil profesional arrollador:

Adriana está preparada para cualquier reto, mentalmente y a nivel académico: “Estudié derecho y ADE bilingüe. Estuve en la Boston University un semestre y luego hice un master en marketing y digital media. Ahí decidí enfocar el marketing a mi pasión, el deporte”.

Con esta formación y el objetivo tan claro, solo faltaba trazar la línea. Adriana se puso a ello: “La marca con la que más me identificaba era Reebok, por el tema de la Spartan Race, superación personal, llegar a tu límite, etc…  Entonces me mudé a Barcelona, empecé a trabajar en una Start Up hasta que salió una plaza vacante en Reebok. Apliqué y conseguí entrar. Estuve trabajando allí siete meses con tan mala pata que trasladaron el departamento donde estaba trabajando a Boston. Entonces se me acabó el tema. Me busqué la vida y dije ‘bueno, pues nada, vamos a buscar otras empresas que me gusten’ y surgió Fox Racing. Tuve una entrevista con la mánager de Trade Marketing y acabé entrando. Estuve allí seis meses. Por un conjunto de temas decidí volver a Madrid y buscar trabajo. Fue así como entré en Apache. Yo iba buscando conjugar mi pasión con mi carrera profesional y mientras no iba encontrando lo que quería, iba haciendo cosas que tuvieran algo que ver. Al poco de entrar en Apache me contactó el jefe de Digital Motor Media Comunicación y fui a trabajar con ellos a la Kawasaki Z Cup, en Albacete, a finales de abril de este año. A final de agosto se quedó libre el puesto de Mánager de Comunicación y coordinación de la Kawasaki Z Cup y me lo ofrecieron. Fue una difícil decisión ya que en Apache estaba super bien, es una empresa con mucho futuro y potencial pero no era lo que me gustaba.  A pesar de todo ello, asumí el reto de lo desconocido y ahí estoy, desempeñando las funciones de Marketing Communication Manager”. Así es Adriana Pinto, toda una influencer de motor.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *